Personal de diferentes áreas de la Municipalidad de La Banda acudió en ayuda de un vecino del barrio San Fernando, quien padece de una extraña patología conocida como Síndrome de Diógenes, que lo llevó a acumular compulsivamente gran cantidad de desechos en el interior de su vivienda, a tal punto que puso en riesgo su salud y la de las familias que viven en los alrededores.

Agentes de la Dirección de Bromatología, dependiente de la Secretaría de Servicios Públicos; junto con Fiscalía del Tribunal de Cuentas y operarios del Obrador Dorrego trabajaron en el domicilio de calle 2 a partir de las denunciadas formuladas por vecinos del sector.

En este lugar vive un hombre, quien padece una obsesión por acumular todo tipo de objetos sin límite. Con el paso del tiempo la vivienda se convirtió en un enorme depósito de cajas de cartón, cajones de madera, bolsas y restos que había recolectado de la calle y que hicieron de su hogar un lugar propicio para la proliferación de moscas, mosquitos y otras alimañas, además de la emanación de olores.

Luego de hacer las actuaciones correspondientes, con el fin de resguardar al dueño de casa y a los frentistas, los obreros trabajaron durante toda una jornada para limpiar el lugar, lo que demandó no menos de cinco viajes de camiones cargados de desechos hasta el basurero municipal.

El paso siguiente será seguir ayudando al sujeto que sufre este trastorno con la intervención de profesionales y asistentes sociales que realizarán visitas periódicas para efectuar controles sanitarios y para hacer un seguimiento de sus conductas, con el fin de garantizar que conserve una calidad de vida aceptable sin perjudicar a quienes viven en esta parte del barrio San Fernando.

Trastorno psicológico

El Síndrome de Diógenes (acumulador compulsivo) es un trastorno psicológico, el cual se caracteriza por acumular objetos en forma desmedida y la incapacidad de despegarse de ellos, aún cuando esto tiene efectos nocivos para la salud.

Es tal la acumulación que puede interferir con los accesos a las habitaciones de las casas, volviéndose un lugar estrecho, perdiendo el uso de los espacios básicos como la cocina y el baño.

Esto deriva en el alejamiento de las personas cercanas, generando un aislamiento del sujeto para convertirse en huraño para no entrar en conflictos con familiares y amigos por este motivo.

La persona que padece de este trastorno necesita ayuda psicológica y es importante, desde el entorno de  la familia y amigos proporcionar apoyo, ayudar en la recuperación, limpiar el desorden y educarse sobre la acumulación compulsiva.

Si conoce a algún amigo, familiar, vecino que padezca el trastorno, bríndele ayuda inmediata.